Me encanta despertarme por la mañana sin saber que me deparará el futuro, a quien conoceré, o dónde me llevará la vida.
Creo firmemente que la vida es un regalo y no pienso desperdiciarla. Nunca se sabe que cartas repartirá la próxima vez, aprendes a aceptarla tal y como viene, así cada día cuenta.
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